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Oficialmente BRITNEY VS SPEARS, el documental de la Princesa del Pop, se convierte en el documental mas visto en la historia de Netflix superando el récord de Gaga: Five Foot Two
En menos de 2 semanas el documental de Britney Spears ha obtenido mas de 7 MILLONES de audiencia, rompiendo récords de audiencia en dicha plataforma.

Fuente: Britney Spears Chile.

 
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Britney Vs Spears es la película número uno en los Estados Unidos hoy en Netflix.

 
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La lucha de Britney Spears para recuperar su propia tutela en los tribunales se juega en paralelo a la carrera por tratar de contar su calvario personal. Este martes, un día antes de que se celebre la próxima vista de su caso, se ha estrenado en Netflix el documental Britney vs. Spears.

Bajo la dirección de Erin Lee Carr, apoyada en la periodista Jenny Eliscu, que entrevistó a la cantante en dos ocasiones para la revista Rolling Stone, Britney vs. Spears disecciona las vicisitudes de la estrella del pop durante los últimos trece años, desde el inicio de la tutela por parte de su padre, Jamie, hasta la actualidad. Además, aporta nuevas pruebas de las posibles irregularidades de la misma.

En agosto de 2020, una fuente anónima se puso en contacto con Carr y Eliscu para entregarles unos documentos legales hasta ahora inéditos, y que el documental afirma que han sido contrastados. Todos ellos vienen a corroborar lo que hoy se sabe: que vive en una cárcel de oro de la que ha estado intentando librarse desde 2009, un régimen de semiesclavitud bajo el cual se la obligaba a trabajar a la vez que se le anulaban sus libertades personales.

En el informe más antiguo al que ha tenido acceso el equipo del documental, que data de su primer ingreso psiquiátrico en 2008 y que sirvió para reclamar su tutela, se declara que padecía demencia, un diagnóstico muy cuestionable —como explica uno de los expertos que participa en el film— para alguien que, como la cantante, a las dos semanas estaba trabajando. También se explica que durante el proceso para perder la tutela de uno mismo, la persona a la que le va a afectar esta decisión tiene cinco días para contraargumentar, período que a la cantante se le negó alegando que Sam Lutfi, su exmanager y amigo, ejercía una influencia negativa sobre ella —se dijo que la drogaba y manejaba sus finanzas— y que había que alejarla de él cuanto antes. Lufti rebate esta afirmación en el documental: “Le hicieron cientos de análisis de sangre y de drogas y los pasó todos. Por eso nadie vino a mi casa. Nadie me acusó de nada”. La familia de Britney, sin embargo, consiguió que en 2019 se le impusiera una orden de alejamiento de la cantante.

Entre los documentos que enseña Britney vs Spears se encuentran varios informes médicos presentados por su abogado ante los tribunales para seguir certificando la necesidad de su tutela. Ninguno de los encargados de realizarlos se han relacionado con el caso públicamente ni quieren hacerlo salvo el doctor J. Edward Spar, que aparece citado en documentos judiciales del caso, y que en el documental se niega a afirmar su implicación en él: “Si me enseñas un documento firmado por mí, verificaré mi firma. De lo contrario, no voy a contar si alguien me contrató para evaluar a nadie”. En uno de esos informes se puede leer: “Britney Spears carece de la capacidad para mantener y dirigir a un abogado”, lo que le ha llevado a verse obligada a mantener como letrado durante los últimos trece años a Sam Ingham, elegido por su familia.

Otros testimonios inciden en que la estrella lleva intentando librarse de su restrictiva situación. Andrew Gallery, director de For the record, un documental que la MTV realizó sobre la cantante en 2008, cuenta que Spears le entregó en secreto una carta para que él la leyera en televisión y así amplificar su situación, pero después de recibir una llamada de los abogados de ella, decidió callar. También la propia Jenny Eliscu narra que en 2009 se unió a uno de los exnovios de la cantante, Adnan Ghalib, y a Sam Lutfi para tratar de conseguir que firmara un documento que presentar ante los tribunales para pedir libertad para cambiar de abogado. La peripecia, que incluía que Eliscu burlase a todo el equipo alrededor de la cantante en el hotel Montage, se consumó. Sin embargo, el juzgado denegó su petición, alegando que debido a su condición de tutelada no tenía permiso para escoger a su propio abogado.

La situación, que planteaba un conflicto de intereses constante bajo el cual quien representa a la cantante en los tribunales está trabajando al servicio de quienes ejercen el tutelaje solo se ha roto después de la demoledora declaración de la intérprete de Toxic ante la juez Brenda Penny el pasado 23 de junio. Entonces la cantante relató desolada el régimen en el que vivía, que la ha obligado, entre otras exigencias, a tomar litio y a tener implantado un DIU para frenar sus deseos de ser madre junto a su prometido, el actor Sam Asghari, con quien por supuesto no puede casarse sin permiso: “No soy feliz. Pensé que si lo repetía lo suficiente, lo sería, porque estaba negando las cosas, estaba en shock. Estoy traumatizada. No soy feliz, no puedo dormir. Estoy enfadada y deprimida, lloro todos los días. Y se lo digo porque no entiendo cómo el estado de California puede tener todo esto por escrito de mi anterior comparecencia y no hacer nada. Mi padre y todos los involucrados en esto deberían ir a la cárcel”.

Tras el testimonio de la cantante y su eco público, varios de los miembros que formaban parte del equipo de su tutelaje han renunciado a sus trabajos. El primero fue su manager Larry Rudolph, y dos días más tarde, el propio Ingham. Entonces la juez por fin le permitió contratar a un abogado por sí misma. El elegido fue Matthew Rosengart, que ha trabajado para estrellas como Sean Penn, Julia Louis Dreyfuss y Steven Spielberg, Rosengart ha conseguido que el padre de la cantante acceda a retirarse de su tutela económica, la única que mantenía en la actualidad. Y además, como señala el documental, da carta de conformidad a todo lo que relata Britney vs Spears. La lucha de Britney Spears en los tribunales se juega en paralelo a la carrera por tratar de contar su calvario personal, sí, pero como en todos los juicios mediáticos, una se sirve de la otra. El miércoles 29 se sabrá si la estrategia de Rosengart trae los frutos que su cliente lleva 13 años pidiendo desesperadamente.

Fuente: El País.

 
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La CNN lanzará su propio documental sobre Britney Spears titulado «TOXIC: Britney Spears» en el día de hoy, y nos ha dejado el avance del mismo.

 
  2021/09/26  ‘Controlling Britney Spears’: Las cusaciones más im...

A principios de 2021, después de permanecer durante más de una década en una oscura ofuscación, la saga de la curatela de la cantante pop Britney Spears aterrizó de lleno en el ojo público gracias a un episodio de la serie documental «The New York Times Presents«. Titulado «Framing Britney Spears«, detallaba cómo el padre de Spears, Jamie, terminó controlando sus finanzas y su vida diaria en 2008 hasta la actualidad  y los esfuerzos de la cantante por enmendar e incluso deshacerse del arreglo. En los últimos meses, posiblemente gracias al mayor escrutinio de los medios, Spears ha visto algunos avances en su búsqueda para que se termine su tutela.

El viernes por la noche, antes de lo que podría ser una audiencia histórica en el caso Spears el miércoles, el Times, FX y Hulu publicaron «Controlling Britney Spears«, una continuación no anunciada de «Framing«. En él, varios antiguos amigos y colegas de Spears se acercaron para ofrecer nuevos atisbos del hasta ahora bien oculto mundo de su tutela.

Aquí están las acusaciones más llamativas del nuevo documental.

Una empresa de seguridad, Black Box Security, desempeñó un papel destacado en la aplicación de las disposiciones de la tutela de Spears.

Según Alex Vlasov, quien trabajó en el equipo de seguridad de Spears durante casi nueve años y fue asistente ejecutivo de Edan Yemini, el presidente de Black Box Security, Black Box tenía al menos un miembro del personal con Spears todo el tiempo. Yemini, según Vlasov, trabajó junto a Jamie Spears para controlar muchos aspectos de la vida cotidiana de Spears, y la compañía de seguridad incluso asumió el control de los medicamentos de Spears, administrándolos diariamente desde sobres empaquetados.

«Realmente me recordó a alguien que estaba en prisión«, dice Vlasov en la pantalla en una entrevista. «Se puso a la seguridad en condiciones de ser los guardias de la prisión, esencialmente«.

Se utilizaron varias estrategias tecnológicas para monitorear y vigilar a Spears durante su tutela.

Según Vlasov, cuando Spears consiguió un iPhone, Jamie, Yemini y un miembro del personal llamado Robin Greenhill de Tri Star Sports and Entertainment (la compañía que maneja la contabilidad y las finanzas de Spears) se apiñaron para averiguar cómo podían monitorear el uso que hacía Spears de su teléfono itneligente. Yemini supuestamente le preguntó a Vlasov si se podían instalar controles parentales; en última instancia, según Vlasov, fue Greenhill quien sugirió que el trío podría iniciar sesión en la cuenta de iCloud de Spears con un iPad y configurarlo para reflejar todas las actividades de su iPhone. Yemini, Greenhill y Jamie, según Vlasov, procedieron a leer todos los textos y comunicaciones que llegaron desde y hacia el teléfono de Spears, incluso aquellos entre Spears y su entonces abogado, Samuel D. Ingham III.

Vlasov también alega en el documental que Black Box instaló dispositivos de grabación de audio en el dormitorio de Spears. (No está claro, si el tribunal conocía o aprobó tal medida). Después de que los dispositivos capturaron más de 180 horas de imágenes de audio de las interacciones de Spears, incluidas aquellas con su novio e hijos, dice Vlasov, él Se le pidió que borrara todas las grabaciones de Black Box «días antes de que se reuniera con un investigador de la corte«. – “Éticamente, fue solo un gran lío”, dice Vlasov. Hizo una copia del audio y la guardó.

A principios de 2019, después de que Spears pasara un tiempo en un centro de salud mental, Vlasov dice que se le pidió a Black Box que preparara un teléfono celular para Spears que no tenía capacidades excepto para llamadas telefónicas. “Sin mensajes de texto, sin acceso a Internet”, dice.

Los hombres con los que Spears conoció, entablaron amistad o salieron fueron investigados y se les pidió que firmaran acuerdos de no divulgación.

En 2016, una investigadora designada por el tribunal escribió en sus hallazgos que Jamie controlaba todo el acceso a Spears y que Spears no podía conducir un automóvil sola o «hacerse amiga de las personas, especialmente de los hombres, a menos que su padre las aprobara». El investigador de la corte también escribió que esos hombres fueron seguidos por investigadores privados hasta que su padre decidió que eran «aceptables«. Según Vlasov, a los hombres que salieron o pasaron tiempo con Spears también se les pidió que firmaran acuerdos de no divulgación.

El círculo íntimo de amigos de confianza de Spears fue expulsado, paralizando su sistema de apoyo.

Dos de los confidentes más cercanos de Spears en la gira alegan en «Controlling Britney Spears» que fueron manipulados para mantener su distancia con la cantante. Tish Yates, jefa del guardarropa de Spears durante dos períodos de varios años entre 2008 y 2018, alega ante la cámara que inmediatamente después de intentar ayudar cuando Spears estaba angustiada detrás del escenario por inhalar humo de marihuana de segunda mano y posiblemente fallar en una prueba de drogas posterior, se le preguntó. para salir de la zona.

Felicia Culotta, amiga de la familia y asistente de Spears desde hace mucho tiempo, alega que Jamie le dijo abruptamente antes de la etapa europea de la gira «Circus» de Brit que la cantante ya no quería ver o interactuar con Culotta y no quería que ella viniera de gira. Culotta continuó viajando con el séquito de Spears de todos modos, alejándose de la propia Spears. Sin embargo, al final de la etapa europea de la gira, dice Culotta, Britney vio a Culotta en un hotel, corrió hacia ella, la abrazó y le preguntó dónde había estado.

Fue en ese momento que pensé, ‘Espera un minuto. ¿Estaban tratando de ponernos a los dos uno contra el otro? «, Dice Culotta. «Cuanto más podían hacerme retroceder, más pequeño se hacía el sistema de apoyo«.

Yates dice que le compró a Spears un collar Tiffany como regalo de fin de gira cuando se separaron. «Sé que memoriza números«, dice Yates, así que grabado en el amuleto estaba el número de teléfono de Yates, «en caso de que me necesitara».

Los conservadores de Spears son muy conscientes y desconfiados del movimiento #FreeBritney, incluso yendo tan lejos como para infiltrarse en sus mítines.

El movimiento #FreeBritney fue objeto de una intensa investigación en sus inicios”, dice Vlasov. Los conservadores de Spears, según Vlasov, han enviado investigadores encubiertos para hablar con los fanáticos y documentar sus identidades. «Fue todo», recuerda Vlasov, «bajo el paraguas de ‘Esto es para la protección de Britney'».

Fuente: Washingtonpost